No sé cuantas cosas se pueden encontrar en el ojo izquierdo de una persona, pero sé, que en tus labios yo pude encontrar amor sin fin y me hizo enloquecer. No sé cuantas cosas te habrán regalado ya, pero tengo todabía la esperanza de saber que de todas esas rosas que te dieron ninguna fue de papel. Y te condena mi celoso corazón, cuando le contás tu historia, nunca florecío la gloria en cuestiones del amor y sé que nunca se me va a olvidar tu vos aunque pierda la memoria, con acercarse la victoria se conforma un perdedor. Y te tendré que dejar escapar, sé que lo voy a lamentar, pero te digo amor que hay que saber cuando parar.
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